XI 1997

Déjame así.
Con los ojos cerrados.
Déjame sentir un segundo más
esta tranquilidad de verme envuelta en tus brazos.
Déjame arrullarme bajo tu piel.

Ayúdame luego a sacarte de mi cabeza,
de mi corazón,
de mi alma,
de la garganta y de las tripas.

Estoy toda llena de tu calor
y de este amor condensado,
sumiso y tierno
que le gusta tanto perdonar...

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