Quédate
(A Sandro Magnasco N., Q.E.P.D., con todo mi cariño y agradecimiento)
Había algo ahí
entre el dolor de tu partida
y el espacio de los árboles
peleando con el camino de piedras.
Había algo ahí,
gritando por esa mirada tuya
tan lejana hoy,
esa sonrisa estaba ahí,
entre los pájaros enjaulados
y el caballo blanco pastando.
Quédate,
aquí en mis letras,
dales el aderezo de tu risa,
de tu tabaco a medio fumar
de tus paseos en bicicleta a días de partir.
Quédate
para que no te olvide
pero deje de extrañarte.
Había algo ahí
entre el dolor de tu partida
y el espacio de los árboles
peleando con el camino de piedras.
Había algo ahí,
gritando por esa mirada tuya
tan lejana hoy,
esa sonrisa estaba ahí,
entre los pájaros enjaulados
y el caballo blanco pastando.
Quédate,
aquí en mis letras,
dales el aderezo de tu risa,
de tu tabaco a medio fumar
de tus paseos en bicicleta a días de partir.
Quédate
para que no te olvide
pero deje de extrañarte.

Comentarios
Publicar un comentario