Aunque tú no te acuerdes
Me tomabas entre tus brazos
envolviéndome con tus besos
hasta depositar mi cuerpo en las sábanas
que cubrían la noche anterior
y,
aunque tú no te acuerdes,
las horas pasaban volando entre tus labios y mi pecho.
Aunque tú no te acuerdes,
tuvimos más de alguna conversación
profunda y cariñosa.
Aunque tú no te acuerdes,
hablabas con lamento de la realidad que nos separaba.
Aunque tú no te acuerdes,
te costaba retomar tu camino tras la despedida que jamás era fácil,
no escatimaste en besos ni caricias
y volvías cada vez que podías,
no importando el horario ni el lugar
hasta que,
aunque tú no te acuerdes,
pisaste la alfombra roja sin regreso
y las conversaciones y los besos
cambiaron y,
ya nunca volvimos a ser los mismos.
(a P.G)

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